Reducción de mamas

La reducción de mamas está indicada en aquellas pacientes con el pecho excesivamente grande y pesado. Su objetivo es disminuir el tamaño de las mamas, pero también mejorar la forma y la posición. 


Es uno de los procedimientos con mayor tasa de satisfacción. Esto es debido a que generalmente se realiza para aliviar un problema físico mas que por fines puramente estéticos. 

El exceso de peso del pecho genera con frecuencia dolores de espalda y cervicales. También es frecuente que produzca irritación de la piel debajo de la mama e incluso, en casos extremos dificultad respiratoria.

En la mayoría de los casos, impide la realización de algunas actividades físicas y limita la forma de vestir y relacionarse. 

Para realizar la reducción de mamas, es necesario realizar unas incisiones en forma de T invertida. Como resultado quedará una cicatriz lineal alrededor de la areola, una línea vertical hacia el surco submamario y otra línea horizontal en el surco.

T invertida

Aunque la extensión de las cicatrices es importante, el resultado será una mama más atractiva y proporcionada.

Una cuidadosa técnica quirúrgica y los cuidados postoperatorios que te iremos dando en la consulta harán que se conviertan en prácticamente imperceptibles con el paso del tiempo. 

Planifica tu cirugía de reducción de mamas

Para determinar si eres una buena candidata para una reducción de mamas, es preciso realizar una evaluación completa de las características de tu pecho. No solo es importante valorar el tamaño de los senos, sino también la forma actual, la firmeza de la piel, el tamaño y posición de las areolas, la existencia o no de asimetrías, así como aspectos relativos a la estructura ósea del tórax.

El estudio de todos estos aspectos es clave para poder ofrecerte un tratamiento personalizado que se adapte a tus necesidades. 

Durante la visita se discutirán todas las características de este procedimiento, sus riesgos y limitaciones. Además, la doctora te asesorará personalmente de que es lo más indicado tras conocer tus expectativas y deseos. 

Las personas fumadoras deben saber que dejar de fumar es el primer paso para una recuperación rápida y sin complicaciones. El tabaco es uno de los factores que más influye en la salud de nuestros tejidos. 

Postoperatorio

Es normal tener sensación de cansancio y alguna leve molestia los primeros días. Podrás controlar fácilmente estas molestias con la medicación que te indicaremos al recibir el alta.

La recuperación tras una reducción de mamas es rápida en la mayoría de los casos. Generalmente, se puede hacer una vida casi normal a partir del  tercer día, siempre evitando cargar peso o importantes esfuerzos físicos. 

Llevarás un sujetador específico durante el primer mes que ayuda a moldear la mama. También nos ayuda a proteger las heridas evitando la tensión y consiguiendo una cicatrización de mayor calidad. 

El seguimiento postoperatorio incluirá una serie de pautas para el cuidado de las heridas y revisiones médicas que nos permiten controlar la evolución del proceso de curación. De esta forma podemos garantizar la máxima calidad del resultado.

Aunque es normal que aparezcan costras o un poco de líquido a través de las incisiones, poco a poco irá disminuyendo la inflamación y podrás ver mejor la forma de tu nuevo pecho. Es habitual notar un exceso de sensibilidad en los pezones durante las primeras dos semanas. La sensibilidad del pecho se recupera de forma gradual durante los primeros meses aunque depende de la técnica utilizada.

Para observar plenamente los resultados de la intervención habrá que esperar entre seis meses y un año, tiempo en que las cicatrices van perdiendo su tono rosado siendo menos visibles. 

Dudas frecuentes

¿Perderé la sensibilidad en el pecho?

Dependiendo de la técnica, aunque generalmente se recupera en los meses siguientes a la cirugía. En casos de gran hipertrofia mamaria, la sensibilidad es prácticamente inexistente antes de la cirugía por la enorme distensión de los nervios por lo que en estos casos la sensibilidad no depende de la técnica. 

¿A qué edad se puede hacer una reducción de mamas?

Para conseguir unos resultados estables y duraderos debemos esperar hasta que el pecho se haya desarrollado completamente.

¿Queda mucha cicatriz con una reducción de mamas?

Siempre va a quedar cicatriz. No obstante, estas serán muy poco visibles. Con una técnica delicada y los cuidado adecuados conseguiremos cicatrices prácticamente imperceptibles. 

¿Podré dar el pecho después de la cirugía?

En reducciones importantes y según la técnica utilizada la lactancia sí puede verse afectada por la cirugía. Si tienes el deseo de dar el pecho en el futuro es importante que lo expliques durante tu visita con la doctora, ella te ayudará a resolver las dudas en tu caso particular. 

¿Puedo hacerme una reducción mamaria si estoy dando el pecho o lo acabo de dejar?

No, lo ideal es esperar al menos 6 meses desde el cese de la lactancia. De esta forma se minimizan los riesgos y se obtiene un mejor resultado. 

Casos de Reducción Mamaria

Reducción mamaria sin implantes, con patrón en T invertida y pedículo para el complejo areola-pezón