¿Es posible la lactancia tras una cirugía de pecho?

Publicado por cirugiarv en

Existe una gran controversia sobre si la cirugía del pecho afecta a la capacidad para amamantar y además, muchas pacientes se preguntan cómo afectará la lactancia al resultado de su cirugía desde el punto de vista estético.

lactancia

¿Se puede dar el pecho si estás operada?

Hay diferentes estudios al respecto y la conclusión es clara, se puede dar el pecho.


En algunas series publicadas no se han encontrado problemas de lactancia tras la cirugía de mama, en otras publicaciones se ha objetivado que hay mayor riesgo de lactancia insuficiente, aunque solo se reduce un 6% el porcentaje de mujeres que no dan lactancia en el grupo de operadas.

Es decir, de cada 100 mujeres, 93 pueden dar pecho en el grupo de las operadas frente a 99 de las no operadas.

Factores que influyen en la lactancia

Tipo de cirugía

No todas las cirugías van a afectar igual al pecho y hay dos factores que son los más determinantes en la lactancia.

  • Por pérdida de sensibilidad y de capacidad eréctil de areola-pezón :

Puede haber disminución de la producción de leche si está afectada la sensibilidad tras la cirugía. La pérdida de sensibilidad interrumpe el reflejo neuro-endocrino. Además los primeros días, cuando la boca del bebé es muy pequeña y su capacidad de succión es menos eficiente, si el pezón es plano o no está erecto, puede que no llegue al paladar del bebé para estimularlo y provocar el reflejo de succión.

    • Por la interrupción de los conductos galactóforos:

    Los conductos galactóforos cruzan la glándula mamaria hasta la areola para transportar la leche hasta el pezón. En la cirugía mamaria parte de estos conductos pueden verse afectados.

    Esto ocurre en mayor medida en las reducciones mamarias y en las mastopexias, ya que en este tipo de cirugías tenemos que mover la areola. Esta elevación de la areola implica cortar parte de la glándula mamaria, con lo que los conductos afectados estarán interrumpidos y puede que la leche no pueda salir, quedando retenida y pudiendo ser el origen de una mastitis.

    Dolor

    Algunas pacientes operadas del pecho tienen molestias o dolor tras la cirugía, sobre todo en casos de contractura capsular. El dolor puede ser causa de una menor producción de leche.
    Además, en el embarazo puede aparecer dolor de pecho por la presión del implante, especialmente en implantes grandes y colocados por delante del músculo.

    Hipoplasia mamaria

    El principal motivo para someterse a una cirugía mamaria es un desarrollo insuficiente del pecho. La escasez de tejido mamario previo a la cirugía también está directamente relacionado con una producción insuficiente de leche.

    Riesgos de la lactancia en pacientes operadas

    Hay un mayor riesgo de mastitis en pacientes operadas de reducción mamaria o mastopexias como hemos visto anteriormente.


    En pacientes portadoras de implantes, es posible que la cápsula que envuelve la prótesis se endurezca un poco tras la lactancia, sobretodo si el implantes está por encima del músculo. En ningún caso se ha relacionado la lactancia con un mayor riesgo de rotura del implante.

    Otras complicaciones mucho más raras son la rotación de la prótesis, el seroma y la excesiva inflamación postparto.

    En cuánto a un posible riesgo para el bebe, es imposible. La silicona es una molécula de alto peso molecular y esto impide, tanto el paso a leche en cantidad significativa, como la posterior absorción intestinal por parte del lactante. Por ello, son seguras para la lactancia, incluso en caso de rotura o defectos de fabricación (Poly Implant Prothèse, PIP).

    ¿Cómo afecta la lactancia al pecho?


    La mayoría de la gente piensa que es la lactancia la que va a determinar los cambios en el pecho. Sin embargo, no es la lactancia lo que afecta al pecho sino el propio embarazo.

    Durante el embarazo la glándula mamaria crece bajo la influencia de diferentes hormonas, principalmente los estrógenos, la progesterona y la prolactina. Al principio de la gestación se produce un aumento del número y tamaño de los conductos galactóforos porque predominan los estrógenos y disminuye el tejido graso del pecho. Hacia la mitad de la gestación los lóbulos aumentan en tamaño y número y aparecen las primeras secreciones gracias a la progesterona. Todo esto produce un aumento importante del volumen de las mamas, un aumento de la red venosa superficial que es más evidente, un aumento de tamaño y pigmentación de los pezones y de las glándulas de Montgomery.

    Tras el embarazo, y la lactancia si se produce, el pecho se atrofia por la caída de estas hormonas y el volumen se reduce. La piel se adapta en función de su laxitud y lo habitual es que quede vacío el polo superior.

    Para reducir en lo posible el impacto de estos cambios en la mama, es muy recomendale el uso de cremas hidratantes durante el embarazo y la lactancia. Ayuda a que la piel se adapte mejor a estos cambios de volumen.

    Otra medida útil es el uso del sujetador, ya que reduce el impacto de este aumento de peso de la mama sobre la piel.

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