Ácido hialurónico

¿Qué es el ácido hialurónico?

El ácido hialurónico es una sustancia que se encuentra de forma natural en numerosos tejidos y órganos del cuerpo humano. Ha revolucionado el campo de la medicina estética debido a sus excelentes propiedades y su seguridad.

Alrededor del 80% de los rellenos inyectados a nivel mundial están basados en ácido hialuróncio.

molécula acido hialuronico

Es una sustancia muy abundante en la piel. Tiene la capacidad de retener el agua en un porcentaje equivalente a miles de veces su peso. Es por ello, que tiene un enorme poder hidratante y de soporte, ya que también estimula la síntesis de colágeno.

Sin embargo, su producción va disminuyendo progresivamente en el proceso de envejecimiento. Como consecuencia, la piel pierde hidratación y, por tanto, elasticidad y firmeza. Es por ello que se vuelve más flácida y abre así la puerta a la aparición de arrugas.

El ácido hialurónico puede producirse sintéticamente para su uso como relleno inyectable en los tejidos blandos. Es una sustancia totalmente biocompatible. Además, al ser un producto íntegramente no animal con lo que el riesgo de reacciones alérgicas es mínimo.

El acido hialurónico está aprobado por el Ministerio de Sanidad y Consumo y por la Agencia Española del Medicamento para el tratamiento estético de arrugas faciales de moderadas a graves y depresiones en los tejidos blandos.

Usos del ácido hialurónico

Las inyecciones de ácido hialurónico tienen principalmente tres usos:

Hidratar, aportando una hidratación profunda de larga duración en cara, cuello, escote, dorso de manos o zona íntima.

Rellenar, siendo muy útil en el tratamiento de arrugas profundas, surcos y ojeras.

Dar volumen, sobre todo en labios, pero también en pómulos, mentón o dorso de la nariz, mejorando las proporciones y contornos faciales. 

El ácido hialurónico no puede detener el proceso de envejecimiento. Sin embargo, puede disminuir en forma temporaria el aspecto de las arrugas y depresiones en los tejidos blandos.

Tiene un efecto temporal. El ácido hialurónico va a irse reabsorbiendo de forma progresiva por nuestro organismo. La duración de su efecto varía en función del tipo de ácido y la zona de infiltración, pero suele ser en torno a los 10 – 12 meses. 

Las inyecciones de ácido hialurónico se pueden combinar con otros tratamientos.

Tratamiento con ácido hialurónico

Las inyecciones de ácido hialurónico se adaptan a cada paciente, según sus necesidades particulares.

El tratamiento se realiza en consulta, de forma prácticamente indolora, y podrás incorporarte de forma inmediata a tu vida cotidiana.

Se puede aplicar una pomada con anestesia para disminuir posibles molestias. Posteriormente, es esencial realizar un leve masaje para distribuirlo de manera uniforme.

Se puede producir de forma temporal una leve inflamación, enrojecimiento y marcas en la zona de inyección. Se resuelve generalmente en el transcurso de las primeras horas tras la infiltración. Aunque no es habitual puede aparecer algún pequeño hematoma que desaparece en unos días.

Dudas frecuentes

¿ Todos los ácidos hialurónicos son iguales?

No, en absoluto. Se presenta en muchas fórmulas diferentes que permiten escoger la más adecuada a cada efecto buscado. La principal diferencia entre unos y otros, es el grado de reticulación. Esto determina su densidad, su maleabilidad y también su vida media, es decir, el tiempo que va a tardar el organismo en degradarlo.

Elegiremos un tipo u otro en función de si necesitamos una fórmula más densa o más ligera según la zona a trabajar y el efecto buscado. Es necesaria una valoración médica personalizada para ofrecerte el mejor tratamiento en tu caso particular. 

¿Son naturales los resultados? 

El ácido hialurónico tiene resultados excelentes cuando es aplicado por un profesional acreditado con experiencia en el uso de este producto.

La selección del producto adecuado es clave para obtener los mejores resultados. También, desde nuestra visión, trabajar siempre de forma progresiva. Esto evitará sobrecorreciones por cantidad excesiva de producto, que resulta muy poco natural y rompe la armonía y las proporciones del rostro.

¿ Qué riesgos tiene? 

Es un procedimiento muy seguro. Las principales complicaciones vienen derivadas de una incorrecta selección o aplicación del producto. Asegúrate de acudir a un centro especializado con profesionales acreditados y productos de calidad. 

En caso de problemas, se puede inyectar una enzima llamada hialuronidasa. Esta enzima rompe la molécula de ácido hialurónico, de forma que es reabsorbido rápidamente por el organismo y desaparece.

Los principales problemas son las asimetrías y las sobrecorrecciones. Somos partidarios de un tratamiento progresivo para evitar resultados poco naturales. En caso de pequeñas asimetrías puede ser necesario un retoque a las dos semanas de la infiltración para conseguir un resultado perfecto.

Otro problema es la aparición de nódulos palpables o visibles. Generalmente, se produce por la aplicación muy superficial o excesiva de producto. La aplicación muy superficial o la elección de un ácido hialurónico incorrecto puede además dar una coloración azulada donde la piel es muy fina como en la zona de las ojeras.

¿ Existen otros materiales de relleno?

Sí, existen otros filler como la hidroxiapatita de calcio. Sin embargo, no son tan versátiles como el ácido hialurónico, y sus aplicaciones son más limitadas. 

¿Hay algún relleno que sea permanente?

No. Todos los materiales de relleno permanentes están prohibidos. Esto es debido a las importantes secuelas que producen.

Las más comunes son la silicona, la parafina, el petrolato líquido, la vaselina, o los aceites minerales o vegetales.

Su uso es ilegal. Entre sus principales efectos adversos están los granulomas (por la reacción del organismo a cuerpos extraños), el desplazamiento del lugar donde fueron infiltrados (generando deformidades), y el riesgo de ser sustancias que no tienen ningún control sanitario, lo que aumenta el riesgo de complicaciones y los efectos secundarios por infección.

La extracción de estos materiales requiere cirugía.

Para restablecer las proporciones perdidas es necesario retirar el producto, aunque sea de forma parcial. Si estás en esta situación, es fundamental una valoración médica personalizada para ofrecerte el mejor tratamiento en tu caso particular.