Lesiones cutáneas

Existen un gran número de lesiones cutáneas o subcutáneas que van a requerir cirugía ya sea por motivos estéticos o por su carácter expansivo o maligno. Entre las más frecuentes están los nevus, los quistes sebáceos, los carcinomas cutáneos, los angiomas y los lipomas. 

Es fundamental realizar un correcto diagnóstico, para elegir el tratamiento más adecuado en cada caso.

Las características de la lesión, el tamaño y la localización son los parámetro más importantes para adoptar una decisión terapéutica concreta.

Hay algunas áreas especialmente complejas, como la que está alrededor de los orificios naturales de la boca, los ojos, y la nariz, zonas de pliegues, manos y pies. Estas zonas pueden requerir la intervención por parte del cirujano plástico para obtener el mejor resultado funcional y estético. Una correcta orientación de la herida hace que la cicatriz resultante sea de mayor calidad y menos visible. En otras ocasiones, puede ser necesario utilizar técnicas de cirugía  reconstructiva como los injertos de piel, las zetaplastias o los colgajos (técnica que movilizar el tejido de una zona a otra para la reconstrucción). 

Las lesiones benignas habitualmente solo requieren de una única cirugía para su tratamiento. En el caso de lesiones malignas, y dependiendo del tipo de tumor, el cirujano puede requerir de otra cirugía para ampliar los márgenes de seguridad y evitar que la lesión vuelva a aparecer.

Es fundamental realizar un análisis anatomopatológico de la lesión extirpada. Este análisis nos informará sobre la necesidad de tratamientos complementarios, así como la pauta de revisiones que debe tener el paciente.

Planifica tu cirugía

Si vas a someterte a esta cirugía, es muy importante que acudas a un centro especializado donde se haga una valoración médica personalizada de tu caso.

Aunque es una cirugía menor, que no requiere ingreso y en la mayoría de los casos se puede realizar con anestesia local, es fundamental un correcto diagnóstico y una meticulosa planificación del tratamiento para obtener los mejores resultados y evitar que vuelva a aparecer.

Postoperatorio

Tras la intervención deberá llevar un apósito que le será retirado en unos días. Se le administrará medicación antiinflamatoria y en ocasiones un antibiótico.

Es muy importante que siga las pautas de aseo y cuidados que le daremos tras la cirugía. 

Si es fumador, debe abstenerse de fumar. Las personas fumadoras tienen un riesgo mucho mayor de sufrir complicaciones debido a la falta de aporte sanguíneo en los tejidos.

En las visitas postoperatorias se revisará el curso de la cicatrización y se le comunicará el resultado del análisis de la pieza extirpada. Si lleva puntos externos será necesario retirarlos a la semana de la cirugía.

Es fundamental evitar la exposición al sol como parte del cuidado habitual, ya que su radiación puede pigmentar las cicatrices haciéndolas mas visibles. 

Dudas frecuentes

¿Qué seguimiento es necesario después de esta cirugía?

La importancia del seguimiento en el postoperatorio reside en el control del proceso de curación de la herida. Además, en caso de lesiones malignas, es importante examinar la piel regularmente para detectar posibles recurrencias y posibles nuevos tumores. 

¿Me va a quedar mucha cicatriz?

Siempre va a quedar cicatriz. No obstante, va a ser más o menos visible dependiendo de su tamaño y localización. Con una técnica delicada y los cuidados adecuados nuestro objetivo es siempre conseguir cicatrices de la mejor calidad posible, para que sean prácticamente imperceptibles.

¿Es útil también para las manchas solares?

No, existen mejores opciones de tratamiento para las manchas que la cirugía, desde cremas o fórmulas magistrales despigmentantes a peelings químicos, láser o crioterapia.

En el caso de las manchas provocadas por la exposición al sol, que son las más frecuentes, muchas veces lo difícil no es eliminarlas sino evitar que vuelvan a aparecer. Contamos con tratamientos para prevenir su aparición.  

¿Es más frecuente el cáncer de piel en algunas personas? 

El cáncer de la piel es más común entre las personas cuya piel es más blanca y han pasado mucho tiempo expuestas a los rayos solares. El cáncer de la piel puede ocurrir en cualquier parte del cuerpo. No obstante, es más común en las áreas con mayor exposición a los rayos solares como la cara, el cuello, las manos y los brazos.