Masculinización del tórax

La mastectomía, es con frecuencia uno de los mayores anhelos de los chicos trans.

No solo para aquellos que tienen un pecho grande. Ya que el problema no es solo cómo esconder o disimular el pecho, sino también de sentirse cómodo con uno mismo.

Con frecuencia disminuye la confianza en publico y la autoestima. Pero además, produce enormes limitaciones e incomodidades en actividades cotidianas como ir a la playa o a la piscina, mantener una relación sexual o estar sin camiseta con los amigos cuando hace calor.

¿Cómo masculinizar mi tórax?

Binder, fajas y sujetadores deportivos

Fajarse el pecho es probablemente el primer paso que un chico trans realiza para tratar de esconder su pecho. Consiste en comprimir el tejido mamario para darle apariencia de un pecho plano y evitar su aspecto femenino.

Los métodos más populares son los binders, los sujetadores deportivos y las fajas elásticas. Son fácilmente asequibles, pero al comprimir el pecho, su uso continuado es incómodo y puede producir irritaciones en la piel.

No fajes tu pechos con cinta adhesiva o plástico. Son materiales que no permiten que el aire transpire creando un ambiente cálido y húmedo que favorece el desarrollo de infecciones bacterianas y fúngicas.

Tampoco debes usarlo de forma contínua durante más de 8-10 horas ni apretarlo en exceso. Esto puede originar alteraciones en el sistema musculoesquelético y cambios posturales.

Terapia Hormonal

La terapia hormonal masculinizante, basada en la hormona testosterona, afecta significativamente el tamaño de las mamas. Sus efectos comienzan a apreciarse en torno a los 3 – 6 meses, siendo máximos a los dos años de iniciar el tratamiento.

El bloqueo puberal precoz constituye una terapia reciente y cada vez más aceptada ya que es reversible y ha logrado una reducción significativa del sufrimiento psicológico al mejorar la aceptación social y el resultado estético del aspecto del género deseado.

Sin embargo, la terapia hormonal masculinizante no es apta para todos los hombres trans. Esta terapia puede afectar la fertilidad y la función sexual, y provocar otros problemas de salud. Siempre debe ser prescrita y supervisada por un especialista que ajuste el tratamiento evaluando los riesgos y beneficios.

Mastectomía subcutánea

La mastectomía en el paciente trans no debe entenderse como la simple extirpación del tejido mamario, sino que trata de conseguir una apariencia masculina del tórax con las menores cicatrices posibles.

Las diferencias entre un tórax masculino y uno femenino no deben reducirse a la glándula mamaria. El complejo areola-pezón es completamente diferente no solo en tamaño sino también en posición.
Las areolas en el varón son más pequeñas, con un tamaño aproximado de entre 15-20 mm, respecto a la media del diámetro de la areola femenina que se sitúa en los 40 mm. Tan relevante como el tamaño, es la posición de la areola en el tórax, siendo en el hombre mucho más lateral y más alta.

Otro aspecto a tener en cuenta es la musculatura pectoral. Es importante ejercitar la musculatura pectoral para conseguir los mejores resultados tras la cirugía puesto que al retirar la glándula mamaria va a ser un elemento mucho mas visible y definitivamente muy masculino.

De cara a una adecuada planificación de la cirugía es fundamental una valoración personalizada de cada caso en concreto. No todos los pacientes son iguales y cada caso va a necesitar de una técnica diferente en función del volumen de la glándula mamaria, la calidad de la piel, el grado de ptosis o la existencia de asimetrías.

También son importantes aspectos como el tabaco. Las personas fumadoras deben saber que dejar de fumar es el primer paso para una recuperación rápida y sin complicaciones. El tabaco es uno de los factores que más influye en la salud de nuestra piel, y su consumo aumenta el riesgo de alteraciones de la cicatrización y necrosis cutáneas.

Tipos de mastectomía

Sea cual sea el procedimiento más conveniente en tu caso, es de gran importancia emplear una técnica delicada y cuidadosa. Es importante ser exigente en los detalles para así conseguir los mejores resultados.

Además de la importancia de emplear una técnica refinada, el cumplimiento de los cuidados postoperatorios es clave para conseguir cicatrices poco visibles de buena calidad.


En casi todos los casos, asociamos a la mastectomía una liposucción de la zona lateral de la mama para marcar así el borde lateral del músculo pectoral y conseguir un mejor moldeado masculinizante.


La cirugía dura en torno a 2-3 horas y se realiza bajo anestesia general. Se puede realizar en régimen ambulatorio o con una noche de ingreso en función de las características del paciente.

Mastectomía subcutánea con incisión periareolar

Indicada para pechos pequeños (copa A o B) con buena calidad de la piel y un tamaño correcto de la areola. Es la técnica menos agresiva y solo deja una cicatriz practicamente imperceptible en la mitad inferior de la areola.

Mastectomía subcutánea

Mastectomía subcutánea con mastopexia concéntrica

Si el pecho es pequeño (copa A o B) pero hay exceso de piel, piel excesivamente laxa o una areola grande es necesario asociar una mastopexia periareolar concéntrica. Para poder retirar el exceso de piel, modificar el tamaño o la posición de la areola hay que ampliar la cicatriz hasta completar la circunferencia de la areola.

Mastectomía periareolar

Mastectomía subcutánea con injerto de areola-pezón

Si el pecho es grande (copa C, D) es necesario realizar una mastectomía subcutánea con cicatriz a nivel del surco submamario. Y otra cicatriz alrededor de la areola que es trasladada a su nueva posición como un injerto.

Mastectomía con injerto de areola

Cuidados tras la mastectomía

La recuperación varía en función de la cantidad de glándulas y piel a extraer pero en general es posible retomar una vida normal tranquila tras 7-10 días de la cirugía. No obstante, debemos evitar realizar ejercicio o esfuerzos importantes durante el primer mes postoperatorio.

Es de gran importancia usar una faja compresiva durante las primeras cuatro semanas. Va a contribuir a que la piel se adapte a su nuevo contorno, a controlar la inflamación y evitar sangrados en el postoperatorio inmediato, que es la complicación más frecuente. 

Postoperatorio mastectomía

Es normal sentir molestias los primeros días, pero son fácilmente controlables con la medicación.

No vas a tener aspecto óptimo justo después de la cirugía. Además de las heridas, las áreas liposuccionadas estarán hinchadas y con hematomas. Desaparecerán gradualmente durante el primer mes.

Tendremos que esperar entre 6-12 meses para tener el resultado definitivo.

¿Me puedo operar en verano?

cirugia en verano

Es una creencia muy extendida pensar que el verano es una mala época para someterse a una cirugía estética. Esto es debido a la mayor radiación solar y las elevadas temperaturas que caracterizan estas fechas. 

Sin embargo, operarse en verano tiene ciertas ventajas. En los últimos años, hay una mayor demanda en la época estival, y se ha convertido en la fecha preferida para cada vez un mayor número de pacientes. 

Mitos sobre la cirugía en verano

Antes de empezar con las ventajas y limitaciones que supone realizarse una intervención de cirugía plástica en verano, vamos a desmontar algunos mitos que circulan sobre este tema y que nos llegan muy frecuentemente a la consulta.

Uno de los más populares es que el tiempo de recuperación se alarga en verano. Sin embargo, esto no es cierto, ya que en todas las estaciones del año la recuperación dura exactamente lo mismo. 

Los factores que mayor peso tienen en la duración de la recuperación son el tipo de paciente y el tipo de cirugía  que se haya realizado en cada caso concreto, puesto que cada paciente tiene sus particularidades. Por ejemplo, puede haber un retraso en la cicatrización en personas que sean  fumadoras o padezcan diabetes. 

Otro de los mitos más comunes tiene relación con el tema del sudor, y si aumenta el riesgo de infección de las heridas. No existe ninguna evidencia científica que demuestre un riesgo de infección en las heridas quirúrgicas mayor asociado a la sudoración, de hecho las glándulas sudoríparas participan en el proceso de reparación cutánea. 

sudor cicatrices

Lo que sí es cierto, es la importancia de seguir los cuidados y curas que nos indique nuestro cirujano. Ya que en verano se suda más, y hay que tener un especial cuidado para mantener las heridas limpias y secas.

Ventajas de operarse en verano

Las principales ventajas que tiene operarse en verano tienen mucho que ver con que sea la época en la solemos contar con unos días de vacaciones.  

En primer lugar, porque es lo más importante desde el punto de vista médico y lo que más puede influir a lo hora de conseguir los mejores resultados, es el poder contar con un mayor tiempo de recuperación

cirugia en verano

En verano, muchas personas disponen de días de vacaciones, lo cual permite una recuperación tranquila y pausada. Como en cualquier procedimiento médico, los tiempos son orientativos y cada persona lleva un ritmo. Por ello, contar con unos días más de tiempo para la recuperación nos ayudará a afrontar el proceso más relajadamente.

La segunda gran ventaja de la estación estival es poder dotar a todo el proceso de la mayor discreción e intimidad posible. No tener que dar ninguna explicación sobre el procedimiento supone una gran ventaja que muchos pacientes agradecen enormemente. 

Al evitar tener que pedir una baja médica o tener que ausentarse de ciertas citas profesionales, familiares o sociales, se evita tener que dar explicaciones y exponerse a preguntas que puedan resultar incómodas.

Finalmente, otro punto a favor del verano es que utilizamos menos prendas para vestirnos y además son más livianas. Dado que nuestra ropa puede ser más holgada y en tejidos frescos como el algodón, la zona intervenida se mantendrá más aireada y será mucho más llevadero a la hora de vestirse y desvestirse los primeros días.

Inconvenientes de la cirugía en verano

A pesar de ser, generalmente, la época con mayor tiempo disponible, existen algunos inconvenientes que hay que tener en cuenta si estás pensando realizar una cirugía estética en la época estival. 

La principal desventaja es sin ninguna duda la exposición solar, ya que en esta época del año la radiación solar es más fuerte y puede general alteraciones en la pigmentación afectando al resultado estético final. No sólo debemos proteger las cicatrices de la exposición solar sino todas las zonas donde exista inflamación.

sol y cicatrices

En concreto, en verano debemos evitar las cirugías que afecten al rostro, ya que la cara es la zona más difícil de cubrir. Por ello, si las incisiones se localizan en la región facial, es preferible esperar al otoño. 

También si se tienen planes de realizar ejercicio intenso o actividades acuáticas. Si el paciente tiene planificada alguna actividad que implique el esfuerzo físico intenso, o tiene pensado realizar actividades que impliquen el contacto con el agua, como en el caso de balnearios o piscinas, es preferible posponer la cirugía.

No es recomendable realizar estas actividades en las dos semanas siguientes a la operación. Además, en función de la evolución de cada paciente y del tipo de cirugía, puede ser necesario más tiempo. 

En cuanto a las cirugías corporales y mamarias, el uso de las prendas postoperatorias como fajas y sujetadores, nos protege de la exposición solar. No obstante, nos darán más calor, y por ello es más llevadero su uso en meses más fríos.

Planifica tu cirugia

En resumen, podemos decir que cualquier época del año es adecuada para realizar una operación de cirugía plástica. Lo más importante es una planificación adecuada y personalizada de cada caso concreto.

En mi opinión, la mejor época del año para la cirugía es aquella en la que se pueda disponer del tiempo necesario de recuperación y cumplimiento de los cuidados postoperatorios, que son tan importantes como la propia cirugía. 

Covid-19: Tiempos difíciles en gestión emocional

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Supongo que no soy la única a la que esta pandemia ha cogido desprevenida. Por eso es importante hablar de gestión emocional.

Estabamos tan inmersos en nuestras ajetreadas vidas que no podíamos ni imaginar lo que estaba a punto de suceder. Ya que por primera vez en nuestra vida, todo se ha detenido, proyectos, planes, trabajos, fiestas…

Lo que al principio fue desconcierto por esta brusca interrupción de nuestra rutina, se fue transformando en incertidumbre, ansiedad y preocupación por la gravedad del problema.

coronavirus

¿Cómo hacer una buena gestión emocional?

Las emociones se van acumulando según pasan los días y las prórrogas… y nos pasa factura. A todos nos afectan en mayor o menor medida.

Y sobre cómo nos afecta a nosotros, afecta también a los que están a nuestro lado. Por ello es importante que seamos conscientes y pongamos en marcha los mecanismos necesarios para una adecuada gestión emocional de todo este estrés.

Puede ser un enorme reto no sentirse triste y estar abatido por las noticias que nos llegan diariamente sobre las cifras de enfermos y fallecidos, conocemos personas afectadas o lo estamos nosotros mismos. Sin embargo, es fundamental tener una actitud positiva.

Por muy mala que sea ahora la situación, va a pasar. Tenemos ejemplos de otras pandemias que se han superado.

Y si algo que es seguro es que todo pasa

La gestión emocional positiva es un reto que nos va a supone un gran esfuerzo. Es mucho más difícil que dejarnos invadir por la sensación de irrealidad. Pero es necesario.

Según algunos estudios la ansiedad, la ira, la frustración, el miedo o el insomnio se pueden prolongar entre cuatro y seis meses después de una cuarentena. Síntomas de estrés postraumático o un abuso de alcohol o drogas hasta tres años más tarde.

Para evitar estas secuelas hay que trabajar ahora, y aunque soy la primera que algunos días se deja llevar por la desesperación y el desánimo, os animo a todos a hacer un esfuerzo para cumplir las siguientes recomendaciones para tratar de sentirnos mejor.

Con una buena gestión emocional, podemos salir fortalecidos de esta situación y contar con nuevas herramientas y recursos para afrontar otras situaciones difíciles que se puedan presentar.

Evita pensamientos negativos

¿Qué va a pasar? La incertidumbre genera un miedo terrible. Estamos asustados porque no sabemos lo que va a pasar y solemos ponernos en el peor escenario posible.
Trata de no pensar en las consecuencias que va a tener la crisis puesto que solo generará pensamientos tóxicos.

gestión emocional


Si te cuesta controlar estos pensamientos y no puedes sacar estas ideas negativas de la cabeza, evita leer el periódico, mirar o escuchar las noticias.

La cantidad de información que nos llega puede desbordarnos y ser perjudicial. Prioriza la calidad de la información y no la cantidad. Es importante no contribuir a difundir bulos, noticias falsas o alarmistas. Alimentan nuestro miedo y el de los demás.

Las redes sociales no siempre ayudan. No puede ser que personas sin ningún conocimiento sobre medicina, epidemiología o gestión de crisis aprovechen las redes sociales, para criticar, generar confusión y alarma.

Crea una rutina y lo mas difícil, cúmplela

Descansa

Intenta que la rutina diaria incluya un descanso razonable, a ser posible con un horario estable. La «National Sleep Foundation» recoge en un cuadro las horas de descanso recomendadas que pueden ser apropiadas, en adultos lo ideal es entre siete y nueve horas.

Al igual que una buena dieta y ejercicio, el sueño es un componente crítico para la salud en general

La falta de actividad física y la menor exposición a la luz natural afectan a nuestros patrones de sueño. El insomnio es frecuente y en ocasiones nos levantamos más cansados porque no tenemos un sueño reparador.


Procura mantener la temperatura, sonido y luz ideales en la habitación. Evita sustancias estimulantes como el café y las bebidas energéticas. Por la noche, evita usar dispositivos electrónicos en la cama, ya que son luces externas que nos pueden afectar.

Muévete

Es importante y muy beneficioso incluir en nuestra rutina diaria algo de ejercicio físico o estiramientos. Por ejemplo, subiendo y bajando escaleras, paseando por los pasillos o terrazas, haciendo abdominales, sentadillas o estiramientos. Las tareas domésticas también nos ayudan a movernos aún más. 
Cualquier actividad física es válida siempre y cuando se adecúen a las características físicas de cada uno, en función de la edad y las condiciones de cada persona.

Come bien

En cuanto a la dieta, no hay nada especial que sea mejor en la cuarentena. Las recomendaciones deben ser las mismas de siempre: una alimentación sana, variada y equilibrada.

No obstante, como nuestra actividad física ha disminuido debemos intentar disminuir un poco el consumo de calorías. Y por supuesto evita el consumo de alcohol y drogas.

Diviértete

Trata de buscar actividades que te hagan disfrutar o haz una lista de todas esas cosas para las que nunca encontrabas tiempo: leer, escribir, organizar fotos, disfrutar de un buen café, pasar tiempo con la familia, cocinar, mejorar el inglés, planificar las próximas vacaciones…

La lista es infinita.

Comunicate y forma parte de la comunidad

Expresa tus sentimientos. Habla del tema con conocidos y familiares de manera realista y adaptada a su nivel de comprensión. Es importante estar conectado con los seres queridos. Pero no dejes que este sea el único tema de conversación en el día.


Ayuda a los que te rodean a tener una actitud más optimista y calmada. Intenta motivarles y animarles.


Saluda a tus vecinos o súmate a iniciativas como los aplausos en los balcones. Te ayudará a no sentirte solo y conectar con los demás. Somos parte de un conjunto, todos estamos viviendo esta experiencia, y lo vamos a superar juntos.

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